MARIE ORENSANZ

Nací en Mar del Plata Argentina, en 1936, de padres de origen español, francés, italianos y británicos. En 1952 se instalaron en Buenos Aires. De 1954 hasta 1958, trabajé en el taller de Emilio Pettoruti, donde aprendí a estructurar la obra y utilizar el espacio. En 1961 y 1962, concurrí al taller de Antonio Segui. Poco después, decidí hacer mi propio camino y comencé a mostrar mi obra en distintos salones y galerías.

Viajé a Europa y es en Paris en 1964 que obtuve el premio a un artista extranjero en el Salon des « Femmes Peintres Scupteurs ». Regresé a Buenos Aires el mismo año donde me instalé y me casé en 1978 con Patrick Audras.

Nacieron nuestras hijas Maria y las mellizas Mercedes y Rosario. Mi vida sigue transcurriendo con gran actividad artística y con diferentes viajes donde enriquecí y afiné mi visión del mundo. Siempre observé, y transmití. En 1972 me instalé con mi familia en Roma. En 1973 me mudé a Milano, donde Lea Vergine y Gillo Dorfles apoyaron mi trabajo. Escribí el manifiesto EROS y por primera vez apareció la frase Pensar es un hecho revolucionario. Luego de un viaje a Carrara integré los pedazos de mármol en mi investigación y escribí el manifiesto FRAGMENTISMO.

He trabajado con distintos materiales, desde el acrílico transparente, sobre el cual
« dibujé » con cinta negra adhesiva, y que me permitió ganar un premio en el salón Braque en Buenos Aires, hasta la madera, los objetos recuperados, el mármol, el cartón y el papel, y la fotografía y el video.

En 1975 me instalé con mi familia en Paris. Nunca he dejado de viajar a mi país, como a otros países donde llevé una actividad artística importante, sea en Alemania, en Italia, Dinamarca, Venezuela, Colombia, Estados Unidos entre otros y donde tengo obras en diferentes colecciones privadas y publicas.

Me defino como una artista nomade.

MARIE ORENSANZ CV

Exposiciones individuales

2016
ArteBA, Galeria Alejandra von Hartz Miami “solo show”. Buenos Aires, Argentina

2015
School Gallery. Paris, Francia
Gallery Sicardi. Houston, Estados Unidos
Museo de Bellas Artes Neuquen. Neuquen, Argentina

2014
Alejandra von Hartz Gallery. Miami, Estados Unidos

2012
In volution, School Gallery. Paris, Francia
Ruth Benzacar Galería de Arte. Buenos Aires, Argentina
La indiferencia, instalación Centro Cultural de la Memoria H. Conti. Buenos Aires, Argentina

2010
Marie Orensanz. Tout qui se voit et tout ce qui est caché, Maison de l’Amérique Latine. Paris, Francia

2009
Marie Orensanz. Pour qui ?… les honneurs…, School Gallery. Paris, Francia

2008
Marie Orensanz, Museo Caraffa. Cordoba, Argentina
Marie Orensanz, Fragmentismo, Galerie Argentine. Paris, Francia

2007
Marie Orensanz. … hablamos…, Museo de Arte Contemporáneo. Rosario, Argentina
Marie Orensanz – 1963-2007, retrospective, Museo de Arte Moderno. Buenos Aires, Argentina

2005
Marie Orensanz. Distintas formas… y un mismo pensamiento, Complejo Cultural Santa Cruz. Río Gallegos, Argentina

2003
Marie Orensanz. Variaciones sobre un mismo tema, Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino. Rosario, Argentina
Marie Orensanz. Esperando una nueva primavera, Museo Nacional de Bellas Artes. Buenos Aires, Argentina

2002
Marie Orensanz. Para quién?… suenan las campanas, Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina

2000
Marie Orensanz. Las Hojas de la Vida. Las Venas de la Tierra, Galería Diners. Bogotá, Colombia
A través del tiempo todo cambia, nada cambia, Ruth Benzacar Galería de Arte. Buenos Aires, Argentina

Exposiciones colectivas

2017
Radical Woman. Museo Hammer, Los Angeles, EE.UU.

2016
Divergent. Gallery Sicardi,Houston, EE.UU. 

2015
PROPORTIO, Palazzo Fortuny. Venezia, Italia
Paisaje, Casa Argentina. Paris, Francia
ArtParis, School Gallery Olivier Castagne. Paris, Francia
Philippe Nacson, Marie Orensanz, Lampe Diseño. Paris, Francia

2014
Un dialogue entre l’art el le design, Chus Bures, Galerie Marlborough. Monaco
Expo Pop Art en Argentina, Museo de Arte Moderno Mar del Plata. Mar del Plata, Argentina
No(s) Darwings, Galerie Olivier Castaing School Gallery. Paris, Francia
Expo exilio, Universidad Di Tella. Buenos Aires, Argentina

2013
Pinta, Alejandra von Hartz Gallery. Nueva York, Estados Unidos
Arte y Deporte, Centro Cultural Recoleta. Buenos Aires,  Argentina
Guy Schraenen, editeur. Paris, Francia
Premio Trabucco, Centro Cultural Recoleta. Buenos Aires, Argentina

2011
The Armory Show, Sicardi Gallery. Nueva York, Estados Unidos

2009
School Gallery, ART PARIS, Grand Palais. Paris, Francia
School Gallery, Biennale de Lyon Off. Lyon, Francia
Elles, Musée national d’Art moderne, Centre Georges Pompidou. Paris, Francia

2008
ArteBA, Ruth Benzacar Galería de Arte. Buenos Aires, Argentina
París-Buenos Aires en colectivo, Museo de Arte Tigre. Buenos Aires, Argentina

2006
Longo caminho de um rapaz apaixonado. Puntos de correspondencia entre el artista brasileño José Leonilson y los artistas de la colección de arte argentino contemporáneo macro, Museo de Arte contemporáneo de Rosario. Rosario, Argentina
Marked Pages, Exhibitions of Drawings, Sicardi Gallery. Houston (Texas), Estados Unidos
La muestra del año. 4to. proyecto, Ruth Benzacar Galería de Arte. Buenos Aires, Argentina
1er Concurso Nacional de Artes Plásticas-Premio Platt 2006, Galería Isidro Miranda. Buenos Aires, Argentina
Presentación de instalación en la ciudad del ploteo “…todo depende de un hilo…”, Museo de Arte contemporáneo de Rosario, Museo Castagnino. Rosario, Argentina
El Colectivo et ses voyageurs invités, Fondation Argentine. Paris, Francia
Motivos Personales, Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. Rosario, Argentina

2005
Living Room, La Rebeca. Bogotá, Colombia
Julio Macro: símbolos, héroes e historia nacional en la representación contemporánea, Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. Rosario, Argentina

2004
Métamorphoses du livre, Bibliothèque Forney. Paris, Francia
Objeto y representación, Museo Municipal de Arte Juan Carlos Castagnino. Mar del Plata, Argentina
ARCO Madrid, Ruth Benzacar Galería de Arte. Madrid, España
Tropical table party, Centre d´Art Santa Mònica. Barcelona, España
Le Salon d´Automne salue les Amériques: Artistes des Amériques autour d’Edouard Glissant, Espace Charenton. Paris, Francia

Colecciones

Centro de Arte y Comunicación. Buenos Aires, Argentina
Colección Banco Velox. Buenos Aires, Argentina
Colección Cancillería Argentina. Buenos Aires, Argentina
Fondo Nacional de las Artes. Buenos Aires, Argentina
Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. Rosario, Argentina
Museo de Arte Contemporáneo Marcos Curi. Buenos Aires, Argentina
Museo de Arte Moderno. Buenos Aires, Argentina
Museo Nacional de Bellas Artes. Buenos Aires, Argentina
Centro de Multimedia Internacional. São Paulo, Brazil
Bibliothèque Nationale. Paris, France
Fond National d’Art Contemporain. Paris, France
Fondation Camille. Paris, France
Maison du Livre de l’image et du son. Ville de Villeurbanne, France
Bremen Museum, Germany
Centrum für Kunst. Vaduz, Liechtenstein
M2A2 Musée Martiniquais des Arts des Amériques. Le Lamentin, Martinique
Museo de Arte Latinoamericano Contemporáneo de Managua. Managua, Nicaragua
Centro de Documentación de Arte Actual. Barcelona, España
Musée Centre Pompidou. Paris, Francia
Museo de Bellas Artes. Neuquen, Argentina

 

 

Selección de Obras

Textos

FRAGMENTOS ABIERTOS. Por Laura Buccellato, 2007

Ya no creemos en el mito de la existencia de fragmentos que, como pedazos de una antigua estatua, esperan que la última pieza faltante sea descubierta para así ser pegados creando una unidad exactamente igual a la unidad original. Ya no creemos que alguna vez haya existido una totalidad primordial, como tampoco que una totalidad final nos espere en el futuro.

Gilles Deleuze y Felix Guattari
El Anti Edipo: capitalismo y esquizofrenia

La trayectoria artística de Marie Orensanz cubre un arco histórico que abarca desde la segunda Vanguardia del siglo xx, con toda su carga de utopismo esperanzado y regenerador, hasta el desencanto posmoderno y el No-Tiempo de la globalización.

La suya es una obra instructiva para ver el camino seguido por la Vanguardia desde su momento quizás de máxima confianza —para operar como generadora de cambio social— hasta un presente difícilmente abarcable, de extrema complejidad e interpenetración, en el que hasta el mero pesimismo aparece como una solución demasiado simplista.

Como muchos artistas de su generación, Marie Orensanz adscribe en sus comienzos a la pintura gestual como praxis y oportunidad para procedimientos catárticos. Imágenes hilarantes y sarcásticas de sus primeras figuraciones de principios de los 60 reflejan una preocupación ética que intenta comentar el funcionamiento de una sociedad antropofágica y reprimida, atrapada en las dicotomías de razón y locura que desembocan en grandes guerras locales y globales de distinta temperatura y denominación. Esta preocupación por la sociedad se mantendrá siempre presente en Marie Orensanz, más allá de sucesivos cambios de contexto geográfico, escena artística y formato de obra.

La escena artística argentina de los 60 transcurre especialmente en el campo de fuerzas creado por la interacción de las galerías del entorno de la calle Florida; el Instituto Torcuato Di Tella, dirigido por Jorge Romero Brest; y el Museo de Arte Moderno, dirigido por Hugo Parpagnoli. El deseo de experimentar es la directriz del momento, pero no se trata de un frente monolítico. En Marie Orensanz se observa un tránsito en lo formal que, a fines de esa década, la coloca del lado tal vez más apolíneo de un utopismo al que fácilmente se tiende a asociar con el desborde expresivo.
La traslación del plano figurativo a una abstracción volumétrica con apariencia de estructura arquitectónica convierte a la pintura en un instrumento que usa el sujeto como pretexto y no como fin.

Más adelante y ya en Europa, Marie Orensanz defenderá la posibilidad revolucionaria del pensamiento puro, que reduce al mínimo su apoyo en el objeto. El espectador — devenido «agente activo», en la concepción de Eduardo Subirats— deberá completar la obra, ahora «abierta», en el sentido de Umberto Eco. Para este momento de transición en la obra de Orensanz y en el contexto más amplio de la tardovanguardia nos son útiles las palabras de Omar Calabrese sobre Eco:
En efecto, con Obra Abierta concluye, por una parte, un período en el cual a partir de un punto de vista estético se examina la posibilidad de utilizar instrumentos provenientes del formalismo y de la lingüística estructural, así como de la teoría de la información y de la teoría experimental de la percepción. Pero por la otra parte comienza un punto de vista diferente, aquel que partiendo de las ciencias de la comunicación intenta definir el papel y las disposiciones comunicativas de la obra de arte dentro de una teoría general de los signos#.1
Para contextuar el desarrollo de Marie Orensanz en los primeros años 70, también resultan esclarecedoras las palabras de Peter Bürger:
El artista que produce una obra orgánica […] maneja su material como algo vivo, respetando su significado aparecido en cada situación concreta de la vida. Para el vanguardista, al contrario, el material sólo es material; su actividad no consiste […] más que en acabar con la «vida» de los materiales, arrancándolos del contexto donde realizan su función y reciben su significado. El clasicista ve en el material el portador de un significado y lo aprecia por ello, pero el vanguardista sólo distingue un signo vacío, pues él es el único con derecho a atribuir un significado. De este modo, el clasicista maneja su material como una totalidad, mientras que el vanguardista separa el suyo de la totalidad de la vida, lo aísla, lo fragmenta#.2

Al encuentro de Marie Orensanz con el panorama anteriormente señalado, con el pensamiento de Gillo Dorfles y el enfrentamiento con las categorías del Design, pertenece el período del manifiesto del Fragmentismo. El Fragmentismo es una manifestación personal de Orensanz y, al mismo tiempo, una tendencia que trata de rescatar una dimensión poética en el contexto del conceptualismo más «puro y duro».
Los materiales emblemáticos del Fragmentismo son aquellos convencionalmente ligados a la «lógica del monumento» de la que habla Rosalind Krauss: mármol, papel, telas endurecidas… Pero en el Fragmentismo, el mármol no está trabajado a la manera convencional. El material accede a una realidad casi de objet trouvé, sobre el que Marie Orensanz interviene, principalmente en los inicios del Fragmentismo, de manera muy escueta y aséptica, con apenas unas pocas inscripciones.

El contexto para la obra más reciente de Marie Orensanz es distinto. Si seguimos la visión de Gilles Lipovetsky, en lo político reina la indiferencia de masas, en lo cultural domina el sentimiento de recapitulación y recirculación; lo nuevo es recibido como antigüedad y un inmovilismo cosmético reemplaza al deseo de ver un Humano Nuevo al estilo de la Vanguardia. Para Jean Baudrillard, la masa desmovilizada está inmersa en una nebulosa hiperrealidad, una implosión de significado en medio de una explosión de información.

No son construcciones alentadoras. Pero para Andreas Huyssen, el posmodernismo está lejos de dejar obsoleto al modernismo. Por el contrario, le infunde una nueva luz; se apropia de muchas de sus técnicas y estrategias y las incorpora para darles función en nuevas constelaciones. Me atrevería, pues, a encuadrar algunas de las últimas obras de Marie Orensanz en un «posmodernismo de resistencia» que, aunque atento a las imposiblidades de aplicar soluciones universalistas a la manera de la Modernidad, se aleja del anything goes a la Paul Feyerabend y busca incrementar las tensiones entre arte y política, más que reducirlas.
En la era que Zygmunt Bauman denomina postpanóptica, la extraterritorialidad de un poder independiente de cualquier resistencia del espacio, que ya no emite órdenes desde un lugar fijo, aumenta nuestra incertidumbre. La tradicional ecuación tiempo-espacio se rompe. Las recientes videoinstalaciones de Marie Orensanz tratan de dar cuenta de este fenómeno, a veces apoyándose en objetos con un poder anecdótico muy claro: artefactos de observación, trampas de animales, taladros…

La articulación de poder, discurso y espacio explica el renovado interés de Orensanz por el vacío y la palabra horadada en la producción reciente. Nos viene a la memoria Jacques Derrida cuando dice que todo en la vida es como un texto y que éste no es más que un juego de diferencias, juego de presencias y ausencias. Con el cambio de milenio, en la obra de Marie Orensanz la palabra horadada se hace permeable, funciona desde la ausencia —como lo hacen, tal vez, proyectos revolucionarios sofocados—, pero se independiza también de la resistencia del espacio para alcanzar la velocidad de escape que permite la reflexión individual.

La obra de Marie Orensanz todavía cree en espectadores a salvo del pensamiento anestesiante de la globalización y capaces de devenir agentes activos.

 

Publicaciones

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