CHIACHIO & GIANNONE

Nos conocimos en el año 2003 y desde ese momento decidimos ser una pareja en la vida, en el arte y trabajar en colaboración.  

Leo nació en Banfield en 1969 y Daniel en Córdoba en 1964.

Después de estudiar pintura por muchos años, al encontrarnos, decidimos bordar como si pintáramos con agujas e hilos. También trabajamos con porcelana, impresión textil, grabado.

Nos interesa la educación, por eso le dedicamos tiempo a la enseñanza en instituciones académicas. También acompañamos a varios artistas en su producción y realizamos proyectos en colaboración con artistas, artesanos e instituciones.

Realizamos exposiciones colectivas e individuales, en nuestro país y en el exterior. Nos han otorgado varios premios; el que recibimos con más emoción fue el premio “Bola de Nieve”, por el reconocimiento de nuestros pares hacia nuestro trabajo.

Vivimos y producimos en Buenos Aires.

CHIACHIO & GIANNONE CV

Exposiciones individuales

2017
Arqueología suave, Ruth Benzacar Galería de Arte. Argentina. 
Inventar el mundo. Museo Municipal de Arte Dr. Urbano Poggi.  Rafaela, Santa Fe, Argentina.

2016
Spécialité: ouvrages des garçons,  School Gallery Paris.  Paris, Francia
Chiachio & Giannone: Guardianes de lo sagrado, Museo de Arte Contemporáneo de UNL. Universidad Nacional del Litoral. Santa Fe, Argentina
Monobordado, Pasaje 17. Arte Contemporáneo. Galería de Arte de Apoc y Ospoce. C.A.B.A., Argentina

2015
Entre la luna y el sol; Museo Provincial de Bellas Artes Rene Brusau. Resistencia. Chaco, Argentina
Entre la luna y el sol,. Museo Provincial de Bellas Artes Dr. Juan R. Vidal. Corrientes, Argentina

2013
Chiachio & Giannone, Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca. Provincia de Buenos Aires, Argentina

2012
Bordatón, Ruth Benzacar Galería de Arte. C.A.B.A., Argentina

2011
Chiachio & Giannone, Artis Galeria de Arte Contemporáneo. Córdoba, Argentina
Eden Re-imagined: Leo Chiachio & Daniel Giannone, San José Museum of Quilts and Textiles. San José, California, Estados Unidos

2010
Divino, Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa.  Córdoba, Argentina

2009
Léo Chiachio et Daniel Giannone, School Gallery Paris.  Paris, Francia
Sagrada Familia, Centro Cultural España. Guatemala. 
Rohayhu, Ruth Benzacar Galeria de Arte. C.A.B.A., Argentina

2008
Piolin´s World, To b. Art Gallery. Saint Barthélemy, France

2007
Desborde de Alegría, Centro Cultural Recoleta. C.A.B.A., Argentina

2006
Shudô, Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. Rosario, Argentina

2004
Duetto, Galería de Arte Sonoridad Amarilla. C.A.B.A., Argentina

Exposiciones colectivas

2016
Pensiero e Materia. Visioni Contemporanee. Terza edizione. Artisti argentini e italiani alla Certosa di Capri. Istituto Garuzzo per le Arti Visive. Capri, Italia
Momento lúdico. Colección José Luis Lorenzo. Universidad Provincial de Córdoba. Córdoba, Argentina
New Territories: Design, Art and Craft from Latin America 2000-2013, Museo Amparo. Puebla, México
Queer  Threads: Crafting Community and Identity, Boston Center for the Arts, Mills Gallery. Boston, Estados Unidos
16 artistas x 1816. Exhibición homenaje al Bicentenario, Museo de Arte Popular José Hernandez. C.A.B.A., Argentina
New Territories: Design, Art and Craft from Latin America 2000-2013, Albuquerque Museum. Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos  

2015
Queer Threads: Crafting Community and Identity”, Decker Gallery. Maryland Institute College of Art. Baltimore, Maryland, Estados Unidos
Bienal de Arte Lenguajes de Inclusión, Ciudad Cultural Konex. Bs. As., Argentina
HEY! modern art & pop culture / Part III, Musée de Halle Saint Pierre. Paris, Francia
Renaissance, Festival International des Textiles Extra Ordinaires. Metropolitan Museum of Manila, Filipinas
Imaginarios presentes. Imaginarios futuros. Nuevos relatos en las colecciones nacionales del arte, Casa Nacional del Bicentenario. Buenos Aires, Argentina   
Journeys from the South. Friday late, Victoria & Albert Museum. London, Reino Unido
Diálogo con el Patrimonio: Álvarez, Chiachio&Giannone y Muleiro, Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de La Cárcova. C.A.B.A., Argentina
Rijswijk textile international biennial 2015, Rijswijk Museum. Rijswijk, País Vasco

2014
Intérvalos. 100 años Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa. Córdoba, Argentina
El teatro de la pintura. Artistas argentinos en diálogo con Sonia Delaunay. Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. C.A.B.A.,  Argentina
New Territories: Design, Art and Craft from Latin America 2000-2013, Museum of Arts and Design. NY, Estados Unidos  
Amor, Casa Nacional del Bicentenario. Buenos Aires, Argentina
Les Métamorphoses, Musée Bargoin. Clermont-Ferrand, Francia
Sureños Contemporáneos, Centro Cultural Leonardo Favio. Museo de Arte Contemporáneo de Lanús. Pcia. de Buenos Aires. Argentina
Semblantes de América, Casa de la Cultura de Villa Allende. Córdoba, Argentina
No(s) Drawings 2.0. Group Show, School Gallery Paris Paris, Francia
Queer  Threads: Crafting Community and Identity. Leslie-Lohman Museum of Gay and Lesbian art New York City, Estados Unidos  

2013
Premio Igualdad Cultural en la disciplina Artes Visuales. Otorgado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, conjuntamente con la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación Argentina. Casa Nacional del Bicentenario, Buenos Aires, Argentina
Argentina Lisérgica. Visiones psicodélicas en la Colección del Museo de Arte Moderno, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Argentina
Casa Abierta – Open House 2013. Argentine Contemporary Art Exhibition, Argentine Ambassador´s Residence. London, Reino Unido 
Gracia Divina. El Humor como Gracia Divina. Estrategia Artística, Sala GASCO Arte Contemporáneo. Santiago, Chile
Desbordado. Arte Textil, UADE Art. C.A.B.A., Argentina
Mitos y sincretismos. Recorridos descentrados, Fondo Nacional de las Artes. Bs. As., Argentina
Entre el retorno y la partida. Normas, límites y actualizaciones en el Arte Contemporáneo. Muestra itinerante, Museo de Arte Contemporáneo de Salta. Salta, Argentina
No(s) Drawings. Group show, School Gallery Paris. Paris, Francia
Journey trough the landscape, British Council Gallery. London, Reino Unido

2012
XVI Premio Fundación Klemm a las Artes Visuales. Bs. As., Argentina
Acrónica, Museo Arte Tigre. Pcia de Bs. As., Argentina
Entre el retorno y la partida. Normas, límites y actualizaciones en el Arte Contemporáneo. 2º Bienal Universitaria de Arte y Cultura, Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano. La Plata, Argentina
Salón Nacional de Pintura 2012. Fundación Banco Nación Argentina, Casa Nacional del Bicentenario. Bs. As., Argentina
Colección de Arte Contemporáneo MACSA – Adquisiciones 2012, Museo de Arte Contemporáneo de Salta. Salta, Argentina
Panteón de los Héroes. Historias, próceres y otros en el arte contemporáneo, Museo de Bellas Artes y Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca.Bahía Blanca, Argentina
Últimas tendencias II, Museo de Arte Moderno de Bs. As., Argentina
Spring Pop Up. 3ème édition dÁrt en Bruxelles, School Gallery Paris. Bruxelles, Bélgica

2011
x 200 más. La imaginación es más rápida que la historia, Centro Cultural Recoleta. Bs. As., Argentina
Barro del Paraiso: Arte Contemporáneo y Religiosidad Popular, Espacio de Arte Fundación OSDE. Bs. As., Argentina
Programa Colecciones: Primavera. Colección Balanz Capital, Museo de Bellas Artes Evita, Palacio Ferreyra. Córdoba, Argentina
Panteón de los Héroes. Historias, próceres y otros en el arte contemporáneo, Espacio de Arte Fundación OSDE. Bs. As., Argentina
Encuentro de lugares. ZONA FRANCA: ¿Separados al nacer? 42 Salón Nacional de Artistas. Cartagena de Indias, Colombia  
El deseo nace del derrumbe. Participación con la obra “Ramona, manto de vida” en la muestra de Roberto Jacoby, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid, España

2010
Primera edición del Premio Hotel Colonial Salta a las Artes Visuales, Museo de Arte Contemporáneo de Salta. Salta, Argentina  
XIV Premio Fundación Klemm a las Artes Visuales”. Bs. As., Argentina
Elogio de la Diversidad, Galería Antonio Berni, Instituto Cultural Brasil – Argentina, Consulado de Argentina. Rio de Janeiro, Brasil
Casa Abierta – Open House 2010. Argentine Contemporary Art Exhibition, Argentine Ambassador´s Residence. London, Reino Unido 
IX Salón Diario La Capital: Diseño Contemporáneo. Sección: Artistas en Industrias, Museo Provincial de Bellas Artes Juan B. Castagnino. Rosario, Argentina
You´ll always find me in the kitchen at parties, The Center for Endless Progress. Berlin-Neukölln, Alemania 
Premio Itaú Cultural 09-10. Edición Bicentenario. Muestra itinerante,  Espacio Itaú Cultural, Bs. As. Centro Cultural Eugenio Flavio Virla, Tucumán. Museo de Arte Contemporáneo, Salta. Espacio Contemporáneo de Arte, Mendoza, Argentina
Premio Fundación Andreani a las Artes Visuales, Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo E. Navarro, Tucumán. Centro Cultural Recoleta, Bs. As., Argentina
Et si la Guirlande de Julie était en laine! Château de Rambouillet. Rambouillet, Francia
Rituales, Museo Diario La Capital. Rosario, Argentina
Discontinuos 2, Centro Cultural Recoleta. Sala 6. Bs. As., Argentina

2009
Salón Nacional de Artes Visuales. 98º Edición, Palais de Glace. Bs. As., Argentina
Diseño en las orillas, Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. Rosario, Argentina
XIII Premio Fundación Klemm a las Artes Visuales. Bs. As., Argentina
Nada escrito, Museo Diario La Capital. Rosario, Argentina
Premio Fundación Andreani a las Artes Visuales, Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa, Córdoba. Teatro Auditórium Mar del Plata, Argentina
Arte Textil: El trabajo del silencio, Museo Provincial de Bellas Artes “Franklin Rawson”.  Centro Cultural José Amadeo Conte Grand. San Juan, Argentina
Desde lo textil hacia nuevos territorios. 5ta Bienal Internacional de Arte Textil, Palais de Glace. Bs. As., Argentina

2008
XII Premio Fundación Klemm a las Artes Visuales. Bs. As., Argentina
Premio Centenario Roggio de Artes Visuales, Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa. Córdoba, Argentina
Premio Fundación Andreani a las Artes Visuales, Museo de Arte Contemporáneo de Salta. Salta, Argentina 
Terre a Tierra, Académie des Beaux-Arts Watermael-Boitsfort. Bruselas, Belgica
Premio Fundación Andreani a las Artes Visuales, Museo Provincial de Bellas Artes Dr. Juan Ramón Vidal. Corrientes, Argentina 
Premio Fundación Andreani a las Artes Visuales, C. C. Recoleta. Buenos Aires, Argentina

2007
XI Premio Fundación Klemm a las Artes Visuales. Bs. As., Argentina
Premio Andreani a las Artes Visuales, Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino.  Rosario, Argentina
Salón Cultural Chandon 2007, Museo Nacional de Bellas Artes. Neuquén, Argentina
Mots Croisés/Palabras Cruzadas. Centre de textiles contemporains de Montreal. Montreal, Canadá
A new Cornucopia, Florida Craftsmen Art Gallery, Inc. St. Petersburg, Florida, Estados Unidos
Palabras Cruzadas. Art and textile design. Bs. As., Argentina
Ouro Sentimental, Museum of Contemporary Art of Niteroi. Rio de Janeiro, Brasil.  
Bienal Nacional de Arte Bahia Blanca 2007, Museo de Arte Contemporáneo de Bahia Blanca, Argentina

2006
LX Salón Nacional de Rosario, Museo de Bellas Artes J. B. Castagnino. Rosario, Argentina
X Premio Fundación Klemm a las artes visuales. Bs. As.. Argentina
Salón Cultural Chandon 2006, Museo de Arte Contemporáneo de Salta. Salta, Argentina
Premio a las artes visuales OSDE. Imago, Espacio de Arte. Selección Región Metropolitana. Bs. As., Argentina

2005
LIX Salón Nacional de Rosario, Museo Castagnino. Rosario, Argentina 
Blanc de Blanc, Diagonale Centre des arts et des fibres du Québec. Québec, Canadá 
Algo contigo, Espacio Ecléctico. Bs. As., Argentina  
Sobre el Amor en el Arte Contemporáneo, C. C. Borges. Bs. As., Argentina  
Salón Cultural Chandon 2005, Museo Provincial de Bellas Artes Timoteo Navarro. Tucumán Argentina 
Julio Macro: símbolos, héroes e historia nacional, Museo de Arte Contemporáneo Rosario. Rosario, Argentina 
Festival de cine D.Sex. Embroidery, Centro Cultural Parque España. Rosario, Argentina

2004
Estudio Abierto, Espacio proyecto en Palacio Barolo. Bs. As., Argentina 
La Recolección, Museo de Arte Latinoamericano. Bs. As., Argentina 
Biblioteka – Edición 2 CCEBA, Centro Cultural España. Bs. As., Argentina 
7, Galería de Arte Pedro & Jacqui Green. Bs. As., Argentina 

2003
II Bienal de Dibujo Contemporáneo de la Ciudad de Buenos Aires. Acción Macadamia, La Casona de los Olivera. Bs. As., Argentina 
Estudio Abierto / Retiro, Espacio proyecto en Harrods. Bs. As., Argentina 

Premios

2013
Les nouvelles verdures d´Aubusson. Appel à création 2013. Cité International de la Tapisserie et de l´art tissé. Segundo Premio. Aubusson. Francia
Premio Igualdad Cultural en la disciplina Artes Visuales. Otorgado por el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, conjuntamente con la Secretaría de Cultura de Presidencia de la Nación Argentina

2012
Premio KONEX – Artes Visuales. Konex de Platino. Arte Textil. Otorgado por la Fundación Konex.
Salón Nacional de Pintura. Mención Honorífica. Otorgado por la Fundación del Banco de la Nación Argentina.
Premio KONEX – Artes Visuales. Diploma al Mérito. Arte Textil. Otorgado por la Fundación Konex.

2010
Primer premio  “Primera edición del Premio Hotel Colonial Salta a las Artes Visuales”. Premio otorgado por el Hotel Colonial Salta en el MAC Salta – Museo de Arte Contemporáneo de Salta, Argentina

2008
Primer premio “Premio 10 años Bola de Nieve”. Premio otorgado por la Fundación Start, Espacio Fundación Telefónica y MacStation.
Subsidio Fondo Cultura B.A. Programa Metropolitano de fomento de la Cultura, las Artes y las Ciencias. Bs. As., Argentina

2007
Primer premio “Premio Platt 2007”. Premio otorgado por el Grupo Impresor Platt. Bs. As., Argentina

2006
Primer premio «LX» Salón Nacional de Rosario. Premio otorgado por el Museo Castagnino. Rosario, Argentina

2005
Subsidio Fondo Cultura B.A. Programa Metropolitano de fomento de la Cultura, las Artes y las Ciencias. Bs. As., Argentina
Mención «LIX» Salón Nacional de Rosario, Museo Castagnino. Rosario, Argentina

2004
Primer premio. Premio Orígenes. “Biblioteka” Arte BA. Bs. As. Otorgado por la Fundación Orígenes. Bs. As., Argentina

Colecciones

The Museum of Arts and Design, NY, Estados Unidos

Musée de la Tapisserie d´Aubusson. Cité Internationale de la Tapisserie et de l´Art Tissé. Aubusson, Francia

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Bs. As., Argentina

Museo Provincial de Bellas Artes Juan B. Castagnino. Rosario, Argentina

Museo de Arte Contemporáneo. Rosario, Argentina

Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa. Córdoba, Argentina

Museo de Arte Contemporáneo de Salta. Salta, Argentina

Museo Provincial de Bellas Artes René Brussau. Resistencia, Chaco, Argentina

Museo Provincial de Bellas Artes Dr. Juan R. Vidal. Corrientes, Argentina

Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson. San Juan, Argentina

Fondo Nacional de las Artes, Argentina

Grupo Platt Impresor. Bs. As., Argentina

Colección Balanz Capital

Colección José Luis Lorenzo

Colección Hotel Colonial Salta

Colecciones privadas y públicas en Argentina y el exterior

Selección de Obras

Textos

CHIACHIO & GIANNONE: ESPECIALIDAD EN LABORES¹. Por Ariel Schettini, 2016

I
«…me mantengo como una araña sagrada, sobre los principales hilos ya surgidos de mi espíritu, y con ayuda de los cuales tejeré en los puntos de encuentro maravillosos encajes, que adivino, y que existen ya en el seno de la Belleza.» (StèphaneMallarmé, carta a ThéodoreAubanel) 28 de julio de 1866

En la práctica misma de dos artistas que llevan a cabo una tarea de colaboración, aparece la posibilidad de la despersonalización, de la deriva de la individualidad y de la pérdida de la identidad.

El trabajo sobre una única obra supone la imposibilidad de diferenciar los estilos, las decisiones tomadas, en fin, los límites que nos unen y nos separan de los demás: esos límites que hacen que haya un yo y otro, un mío y un tuyo, etc. De hecho, en la idea misma de “trabajo” aparece la pérdida del yo. Estamos tan acostumbrados a debatir el lugar exacto donde se aloja el genio creador que a veces olvidamos que todo trabajo supone un nosotros, una comunidad, una sociedad productora de materiales y de sentidos…

La “sociedad” Chiachio-Giannone supone la puesta en cuestión de todas las categorías mencionadas: la de trabajo y la de obra, el yo y el otro, el lugar de lo comunitario en la obra, etcétera. Es decir, se trata de una obra que desde sus materiales, desde su técnica y desde su oficio, traman una política visual: las labores.

Se trata de una pareja de artistas que hace un trabajo en colaboración y al hacerlo, disuelven sus nombres, técnicas y experiencias en una obra conjunta. La historia del arte tiene una lista bastante copiosa de esa colaboración en todos los campos de la práctica. Pero en cada caso se trata, obviamente, de un plan específico.

A este caso, a esta “sociedad”, podemos empezar a mirarla por acá: por donde ellos nos miran. El retrato posado mirando al espectador y, por cierto, interpelando su mirada. Comienza con una serie de autorretratos de ambos participantes bordados en telas de índole diversa.

Algunos son una tela lisa, algunos tienen el reverso forrado, algunos muestran los hilos del proceso de bordado… En fin, es como si exploraran una serie diversa de trabajar con el material. Lo que es constante en esas exploraciones es la figura, siempre central del matrimonio que se retrata y el lugar siempre inferior y privilegiado del perro en ese matrimonio.

Son una familia. La familia argentina; o quizás podríamos decir, la nueva familia argentina. El bordado de la tela construye una trama que, como dijo María Moreno en el catálogo de la muestra Bordatón (2012), “rehace la tela completamente[2]”.

Es decir, son una trama “sobreimpuesta” sobre la trama. Tanto es así que hay algunas obras que permiten ver el tipo y la textura de la trama sobre la que superpuso esta.

Dicho de otro modo, se trata de la representación de una familia bajo la idea de una trama que al mismo tiempo tiene una trama anterior dibujada, bosquejada o impresa sobre la que los Chiachio & Giannone, reconstruyen su propia idea de la tela y de la trama.

A esto también podríamos agregar: los retratos de esa nueva familia argentina, tienen como parte de su vestuario y su paisaje una serie de tópicos de la cultura latinoamericana y de la cultura gay. Es decir ponen en el centro de su observación las dos formas estereotipadas de la subcultura, de las culturas marginales, diferentes, subnormales, subdesarrolladas, antinaturales, alternativas, etc…

Chiachio & Giannone son, alternativamente, las coyas atrapados por la Latinoamérica exuberante y las locas sumergidas en un despliegue de erotismo soft gay. Alrededor del universo familiar de Chiachio & Giannone y de la domesticidad de la escena, aparecen papagayos, camalotes, ríos caudalosos desiertos, santos latinoamericanos; o su correlato, una serie de imágenes de hombre musculosos con torsos desnudos, pantalones cortos de jean, clasificables del mismo modo que aparecen en las prolijas ofertas de imágenes porno de Internet: bomberos, policías, all american cowboys, etc.

Ahora bien, el feminismo y otros movimientos sociales de diversos niveles (político, académico, institucional, etc.) ha llevado a cabo desde hace casi dos siglos una crítica feroz a esa estructura familiar jerárquica que Chiachio & Giannone representan.

Se trata de las imágenes de la represión, la fijación de modelos y la inflexibilidad de identidades más nuclear que han visto las sociedades. Desde Engels hasta el sufragismo, desde Levi Strauss hasta Simone De Beauvoir, la estructura de la familia y su división de las tareas es el pináculo de la crítica a la sociedad moderna.

Pocas experiencias en el arte contemporáneo lo hacen del modo en el que lo muestran Chiachio & Giannone. Ellos se disuelven hasta la indiferencia (en sus nombres, en su presentación social como artistas, en su arte) para mostrar una nueva cara de la conflictividad social. Son los primeros artistas post-gay.

Podrían compararse con Pierre et Gilles o aun con Gilbert and George, pero el paralelo es meramente prejuicioso, sostenido en la monomanía de una supuesta “tradición gay”, o algo por el estilo, que al verdadero arte no le importa mucho. Pierre et Gilles, por ejemplo, se confinaron cómodamente al universo de la pornografía, su público y su nicho (y, en ese sentido definen el espacio de la cultura gay hasta fines de los años 80). Chiachio & Giannone, inversamente, atacan el centro del debate social argentino y latinoamericano del presente.

En su caso ellos muestran algo ominoso del modo en el que la sociedad “incorpora” (digo, pone en el interior de su cuerpo, de su trama social) los vínculos eróticos o artísticos. Todos sabemos que detrás de la foto familiar, detrás del retrato doméstico acecha un universo de afectos, sentimientos, luchas por el espacio, vínculos económicos perversos, en fin la ideología del presente de esa relación; sus ilusiones y sus fracasos. Lo fantástico del retrato posado, como es el caso de los autorretratos (¿se debería decir las “selfies”?) de los Chiachio & Gianonne, es que nos permiten ver hasta qué punto se pueden poner en escena las ficciones familiares; o dicho de otro modo, estos retratos nos permiten ver hasta qué punto los vínculos más familiares que tenemos son siempre fantasmáticos, ficcionales, narrativos. 

Ellos muestran esa complejidad en la trama y en el revés de la trama. Ellos entregan al espectador esa pérdida del cuerpo del individuo sumergido en la familia, hasta el punto tal que a veces se trata de un juego en el que hay que “descubrir” a los retratados en una maraña de hilos de colores que se destacan tanto como se funden en el paisaje que los contiene.

Pero también podríamos haber elegido entrar a su obra por el otro extremo. La erosión sobre el sistema de representación de “lo latinoamericano” y su espacio asignado en el mundo del arte contemporáneo como parte de una mirada piadosa y normalizada dirigida al subalterno. 

En el otro extremo de la división del trabajo que se autoimpusieron, Chiachio & Giannone exhiben una serie de “peluches” (así se llaman) hechos de porcelana. Sin dudas se trata de la narración de los “otros” integrantes de la familia. Los papás creando juguetes para su prole que, como en el caso de las muñecas de Roberto Arlt en sus Aguafuertes porteñas[3],  son tan frágiles, que no sirven para jugar. Son un puro objeto estético. Es decir están para que se vea su función mutilada, justamente para no ser mutilados.

Son objetos destinados al juego, pero si se les diera ese destino, es decir el juego, su fragilidad los haría desaparecer. De modo que son objetos sin salida. Quedaron atrapados entre su forma estética y su función social. Son, vistos desde toda perspectiva, imposibles. Es decir, la obra de Chiachio & Giannone explora siempre al material en una tensión extrema entre su función y su disolución (la docilidad maleable del hilo, hasta la rigidez frágil de la cerámica). Es notable que su obra se desarrolle en la misma época en la que la sociedad argentina (pero también toda la cultura moderna, a nivel global) se plantea si lo que para unos es la disolución de la familia, para otros y otras es la posibilidad de constituirla.
II
Pero el valor es el mejor matador, el valor que ataca: éste mata la muerte misma, pues dice: « ¿Era esto la vida? ¡Bien! ¡Otra vez! » F. Nietszche

Si tuviéramos que buscarle una historia o una genealogía al trabajo de Chiachio & Giannone, debería remontarse, por un lado, a la escuela de Arts and Crafts de Inglaterra, para subrayar, no solamente el lugar de la “manualidad” o de la destreza técnica (es decir de la educación de cuerpo) sino también porque en el trabajo de los trabajadores de las “labores” hay un contenido utópico. No es un dato marginal el hecho de que las Arts and Crafts inglesas tienen un poderoso origen socialista, pero también tienen una forma muy aguda de pronunciarse como una salida del victorianismo de la época. Todos sabemos que detrás de ese movimiento de estetización de la vida cotidiana en Inglaterra, antes del prerrafaelismo, obviamente están funcionando como secreto, en sordina, por el estado vergonzoso de su autor, los textos de teoría hiperesteticista de Oscar Wilde.

Es innegable que en la posibilidad utópica de que la vida privada de los “plebeyos” aparezca lo estético resuenan las frases de Wilde que exigen que uno sea o lleve puesta una obra de arte; o la relfexión general de que sólo la estetización total le da sentido a la vida.
Al repensar la modernización de las acciones, los espacios, y el valor de las acciones en la vida cotidiana inglesa moderna, el movimiento finisecular de Arts and Crafts puso en escena, del mismo modo que lo hacen Chiachio & Giannone, una zona de la vida privada que estaba vedada no sólo a la observación pública, sino al debate político (por lo pronto, el lugar de las mujeres y sus responsabilidades y derechos en el interior de la familia). Pero también porque Arts and Crafts es uno de los orígenes de Bauhaus.

Y es, quizás, desde el lugar de las mujeres en Bauhaus que podemos pensar el debate sobre los géneros en la obra de Chiachio & Giannone. Sea como fuere, es muy notable que, con muy pocas excepciones, las mujeres en la escuela Bauhaus, en general se dedicaran al tejido y/o a la cerámica.[4]

Pero también hay otro debate en el que la obra de Chiachio & Giannone desafía al observador y es su sobreimposición de un contenido “latinoamericano” sobre las imágenes que no son sino una apropiación de una cierta tradición regional que está incesantemente en estado de conflicto consigo misma. Por un lado un conflicto colonial entre el afuera y el adentro o lo de acá y lo de allá, que hace de la imagen de estas “locas”, unas coyitas exóticas para el turismo que busca lo “auténtico”; y por el otro lado la inmediata actitud frente al imperialismo mercantil que toma ese gesto para interiorizarlo y ponerlo en el lugar de lo secundario, de lo tardío, de lo que llega siempre tarde a la modernidad. Y por eso, justamente es auténtico: son honestos, porque son periféricos, subalternos y trabajan desde el lugar secundario desde donde trabaja, por ejemplo, una mujer. Una cosa, obviamente supone a la otra. La legitimidad de la imagen que se ofrece, aparece siempre para confirmar la superioridad jerárquica del observador que no es parte de ese sistema de producción y, por lo tanto, puede valorar en la imagen ofrecida su valor de “exótica” es decir, exterior a su propio “sistema”. No es casual que en esa lógica de lo interior/exterior de la obra, la otra zona que ocupan Chiachio y Giannone con su imaginario sea lo Oriental, es decir aquel otro espacio que en la cultura global es tan extravagante que se volvió exótico hasta para sí mismo y constituyó, igual que casi todas las culturas nombrables (es decir, ordenables y jerarquizables) de las primeras décadas del siglo XXI, su peculiaridad, su identidad y su experiencia en una mercancía.

Contra esta cristalización de los espacios sociales y sus tareas, Chiachio y Giannone proponen al ekeko, una pequeña pieza de porcelana, el material de la fragilidad, que es también imagen por antonomasia de la abundancia y el derroche en el estado más precario y frágil del capitalismo: la periferia total. Y esos ekekos (que por cierto, son autorretratos de los mismos ceramistas) constituyen la paradoja de ese capitalismo marginal y disfuncional, típico del sistema quebrado del intercambio de trabajo por dinero en las zonas menos desarrolladas del mundo: dicen que para que mágicamente aparezca la abundancia material, el gesto primero y necesario es el despojo y el gasto crédulo, ingenuo y esperanzado en una mercancía barata que pueda usarse como  símbolo y talismán de la riqueza y de la posesión de bienes. El ekeko es un típico personaje del capitalismo periférico: un acumulador materialista sin sentido, sin uso.

Pero también invierten el valor de los objetos que tocan, observan y le dan al espectador. Toman al ekeko de la cultura popular incaica para devolverle un valor en la cultura urbana latinoamericana; toman el espacio de la interioridad de la familia y hacen de ese espacio un teatro para la observación, el juicio y la valoración y toman el trabajo por excelencia de lo femenino, su tiempo, sus valores, su sistema de producción y le dan un potencial revolucionario y crítico invirtiendo el estereotipo completamente.

No es casualidad que su primera obra conjunta haya sido la impresión dejada por ellos mismos bordada y pintada sobre un colchón matrimonial, como si se tratara de un sudario donde los usuarios del mismo colchón dejaron su marca impresa. No sólo hacen una exhibición de lo privado en público, sino también lo hacen con otra metonimia: el contenido mostrado por el continente; lo de arriba mostrado en lo de abajo, etcétera.

Y en ese sentido, la obra de Chiachio & Giannone también es una resignificación completa de la idea de trabajo en América Latina. Ya en la época colonial Gabriela Siracusano detecta la relación entre género, división del trabajo (aún en su estructura medieval) y vínculo entre artes mecánicas, conocimiento, familia y rechazo de la ideología del opresor. Y lo hace al observar que por un lado Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdéz en su Historia general y natural de las Indias, observa que hay hombres que se dedican a las artes del hilado (desafiando la convención ya existente en el siglo XVI), pero que, simultáneamente, el aprendizaje de las artes mecánicas no siempre está vinculado a la obediencia religiosa, política o ideológica[5].

Detrás de un  trabajo de elaboración artesanal (los ekekos anuncian que lo que veremos es parte de la experiencia de la artesanía folklórica y lo folk es una de las formas que tomó elArts and Craftsen América, sobre todo en Estados Unidos.), Chiachio & Giannone nos observan mudos o espantados, con los ojos abiertos mirado a eso que miramos en el retrato familiar, a ese progreso en familia, a esa ideología, a esa trama hecha de pequeños hilitos pero que poco a poco se transforma en todo el universo, a esa especie de locura que es la vida conyugal y sus efectos más ácidos sobre nuestro cuerpo: lo ominoso. Una de las telas sobre las que está bordada una de las obras es una lona de camuflaje de guerra.

La imagen freudiana de lo siniestro que es al mismo tiempo lo familiar. Lo más cotidiano vuelto extrañeza. El límite y, al mismo tiempo, el centro de la experiencia social, mostrada en su revés: lo que hacen estos dos sujetos (hasta no hace mucho, estos dos pervertidos, estos dos repugnantes, estos dos degenerados) con el género. Imaginémoslo: Juntan hilitos, los ovillan, los hacen los comparan, los compran, van juntos a la fábrica de hilado, eligen las mejores calidades de bordado, evalúan ñandutí y manteles, juegan con sus perros y proveen para ellos, se reparten las tareas, miran pornografía, la coleccionan, etc…

En fin; es la familia argentina que nos observa. ¿No es acaso la familia el lugar del impudor máximo, el espacio del exhibicionismo extremo? Se la exhibe sin pudor porque no hay nada que pueda ocultarse de ella en nuestra sociedad, sus reglas son tan íntimas como severas y su modo de funcionamiento tan estricto como maleable. Eso es la familia, ahí está: los hilos dóciles entramados de una narración y la rigidez endeble de la porcelana. 

Chiachio & Giannone nos lo muestran en una exposición como unos extraterrestres que llegan recién a la tierra y en sus ojos de tela nos miran del mismo modo que cuando el profeta vio hacia atrás y vio la vida.

¿Esto era la familia? ¿Esto era América Latina? ¿Esto era el matrimonio? Bien. Otra vez.

Nota final.
Es el año 2012. Voy a la muestra Bordatón en la calle Florida. Me encuentro con los artistas a quienes no conozco personalmente y me presento. Hablamos de cosas varias, entre ellas un comentario de elogio y admiración que me hizo el novelista americano David Leavitt sobre ellos. A lo que uno de los dos artistas me comenta: “Lo que más me interesó de haber leído a Leavitt es que fue el primer escritor que habló del mundo gay incorporándolo a un ambiente familiar.” Aha, pensé. Tomo nota.

[1] Una versión abreviada de este trabajo apareció en la Revista Sauna Año 2 Número 22. http://www.revistasauna.com.ar
[2] Moreno, María. Bordatón. Buenos Aires. Galería Ruth Benzacar, 2012
[3] Arlt, Roberto. “El taller de compostura de muñecas”, en Aguafuertes porteñas, Obra Completa, Buenos Aires, Carlos Lohlé, 1981
[4] Véase Müller, Ulrike y Radewaldt, Ingrid, Bauhaus Women. Art, Handicraft, Design. New York, Flammarion, 2009. Pero también es notable que la única representante en Argentina (como alumna y docente en diferentes épocas de la escuela Bauhaus, Grete Stern, fundara una sociedad artística y laboral junto a su colega Ellen Auerbachcuyo nombre artístico/comercial era Ringl+Pit. A su vez, esa pareja que desafiaba las convenciones de género y de división social de las tareas en cuanto al género, tenía como especialidad el retrato fotográfico. V. www.ringlandpit.com
[5] Fernández de Oviedo y Valdez a mediados del siglo XVI, refiriéndose a la zona serrana del Perú: “En toda aquella tierra hay officiales (sic) plateros, carpinteros, albañiles, pintores, que viven por ello: la lana hilan hombres e no mujeres porque hay officiales de hilar.”
La habilidad y el conocimiento de técnicas y materiales, anclados en una larga tradición indígena, eran parte de la respuesta a una pregunta que se hacía el Padre Acosta: “Cuál es la causa de que no habiendo aprendido de nosotros la fe, hayan aprendido sin embargo tantas  otras cosas y tan difíciles que nunca antes las había oído…””
Siracusano, Gabriela. El poder de los colores. De lo material a lo simbólico en las prácticas culturales andinas. Siglos XVI- XVIII. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica, 2005.

 

QUE SEPA COSER, QUE SEPA BORDAR...por Nora Arrechea

Por obra y arte del dúo Chiachio & Giannone, el primer subsuelo de la Galería Benzacar, se ha convertido en la sala de un castillo medieval con tapices, porcelana y todo. La muestra se titula BORDATÓN y si jugamos con las palabras  este “bordatón” es una “maratón” del bordado a mano. Prueba de resistencia que vienen realizando los artistas, que  sin embargo, no caen exhaustos después de la proeza.

Enormes telas estampadas  que han sido excesiva y exhaustivamente cubiertas con puntos de fantasía y donde los vacíos, de ese “horror vacui” de hilos de diferentes texturas y colores, apenas logran ser reposo para la mirada. Obsesiona descubrir las figuras, los motivos y sus relaciones. Libro que no podemos dejar de leer hasta concluir el relato completo. Los mismos artistas son los personajes de estos relatos. Como en las ficciones infantiles, donde todo es posible, estos adultos, que juegan a ser otros, se disfrazan en un desfile que no tiene fin. En un tiempo son caciques con tocados de plumas en una selva tropical, en otro, muchachos con camisas cuadrillé escapados de algún road-movie en el desierto norteamericano. Estos “tapices” son retratos de familia, en los que Leo Chiachio y Daniel Giannone aparecen con su “perrito-hijo-mascota”, Piolín, un salchicha enano. Siempre rodeados de diferentes escenografías y con distintos vestuarios  construidos de hilo y aguja. A partir de autorretratos fotográficos o de dibujos frente al espejo, se recrean como personajes devocionales y populares de leyendas latinoamericanas o imaginerías orientales. Las fuentes de inspiración son variadísimas: narraciones literarias, revistas, películas. Todo sirve, desde las figuritas de la revista Billiken hasta los grabados antiguos de los Libros de horas. La imaginación alentada y batida con diálogos y juegos de palabras genera un brain-storming que desemboca en los tiempos aletargados del bordado compartido, mientras Piolín duerme en algún sillón. Cuando esta “hibernación” termina, esta pareja está lista para presentarse en su “última colección”.

Frente a este despliegue de textiles, sus viejos Ekekos, que venían profusamente cargados, se han transmutado en figuras de loza blanca incrustadas de asas y picos de teteras. Emulan la cara sonriente y las manos del “general” en plena acción discursiva sin nada que cargar y vacío de palabras; abrigado con un gorrito tejido a crochet.

“Peluches” de loza, floreados a mano, invaden el espacio desde estantes y vitrinas, como si fueran souvenires olvidados en una tienda de chucherías. En el medio de la sala, varios “collares-guirnalda” hechos con piezas de porcelana enhebradas y desechadas del proceso industrial. Utensilios que no llegaron a serlo por defectos en la línea de producción y que los artistas rescatan y elevan a la condición de adorno “precioso”. Estos enseres son el resultado de una “excursión” a la vieja fábrica de porcelanas Verbano donde, devenidos maestros porcelaneros, crearon un nuevo catálogo de diseños olvidados. Evocación de aquella vajilla de té que solo se usaba cuando había visitas.

Chiachio & Giannone son diseñadores y modelos de su “marca registrada”. Combinan oficios y técnicas artesanales, del mundo doméstico, con materiales de uso cotidiano. Objetos que podríamos considerar de “feria artesanal” sino fuera porque exhibidos en una galería de arte contemporáneo, cambian de status, y convierten a sus productores en una especie de “abanderados de las humildes artes y materiales”, y también en artistas devenidos arte.

DALE QUE...por María Moreno

Leo Chiachio y Daniel Giannone son gemelos monocigóticos imaginarios, una unidad creativa que parece no haber tenido una vida anterior al huevo, fundadora de un país en dúo totalmente autónomo como si hubiera sido creado placenta adentro y sin límite de invención y en donde el bordado y ahora la porcelana son las industrias nacionales. Es cierto que los artistas tuvieron una prehistoria separados pero cuando la cuentan es como si hablaran de otros. Cada puntada, en sensual punto francés o gusanito, dada sobre una flor de ceibo de tela industrial, cada mandala de punto cadena y efecto joya sobre una capa imperial, cada ensayo en fotoshop con pelucas de mandarín u orejas de fierita, parecen querer recuperar el tiempo que los artistas no pasaron juntos. Es como si ellos nunca hubieran cesado de decir, como en esa infancia en donde no se conocían, “dale qué…” – …dale que vos eras el pombero y yo el yaguareté pero el yaguareté quiero ser yo vos das más pantera entonces seamos por turnos pero y Piolín ah nos olvidamos de Piolín dale que yo era pombero y Piolín pomberito, entonces yo soy el emperador y vos me llevás el manto pero entonces no me hagas tan gordo y vos que me hiciste como Susana Romero- y allí se gasta todo lo proteico del juego y entonces ya no importa si lo realizan o no, sólo que no cesan de realizarlo mediante una tarea en donde la rutina se rompe agregando cada vez una mayor complicación –hacer paisajes con pompones, bordar un saco de trabajo hasta que pese como un ropero, afinar la línea de los dibujos en porcelana con un instrumento que encandila la vista-, una variante vueltera como cuando se sale en excursión por la piel del amante, y en donde la búsqueda de pruebas falsas no tiene fin. ¿Pruebas falsas de qué? De que Leo y Dani han nacido juntos.

La tradición femenina del tejido y del bordado no sólo indica acatamiento a las tareas impuestas por los patrones de género: en el interior de sus límites,  muchas mujeres han logrado trascenderlos –la crítica Josefina Ludmer ha dicho menos enigmáticamente de lo que se supone que las mujeres hacen lo que quieren aún cuando hacen lo que no quieren. La reina Matilde de Bayeux utilizó la técnica del tapiz para entretejer los nombres y las historias de las mujeres tejedoras (usó el bordado para legar el documento histórico de una genealogía). En el siglo XII, una monja llamada Guda puso su nombre y autorretrato en sus versiones bordadas de las primeras letras del alfabeto. Más recientemente, Ethel Wright Mohamed, de Belzomi, Mississippi, escribió en su costura un álbum de familia (una autobiografía de costurero). Chiachio & Giannone recogen esta tradición militante de la aguja y en su obra común siempre está presente, puede decirse que entre hilos, la bandera gay y las alfombras realizadas colectivamente para rendir homenaje a los muertos de sida. Entonces la acción de bordar es una oración agnóstica que recuerda los muertos – de una manera desplazada, nada panfletaria, por ejemplo en Paisaje con calaveras -mientras sigue sosteniendo la Internacional de Eros a través de una utopía imperial benigna: con el mismo ademán de esas damas mendocinas que bordaron la bandera de guerra para San Martín, desmilitarizar todo y, desde la pareja, conquistar en imágenes cada cultura, cada colectividad, cada mito en una suerte de pandecoración del mundo. 

Chiachio & Giannone no sólo recuperan para el arte “alto” la sofisticada creatividad secuestrada por siglos en la esfera doméstica sino que disuelven las fronteras entre arte conceptual y pintura, entre arte y actividades prácticas, entre mitología amorosa y épicas nacionales o tribales, entre fashion y proclama.

Cuando vemos un Chiachio & Giannone, a la impresión estética sucede un pedestre ¡Que trabajo! quizás porque en el arte contemporáneo el valor trabajo está en desuso.

Ese valor trabajo cotiza, sin embargo, como en todo goce, es gratuito y el supuesto sacrificio bien podría llamarse, sacrificio sonriente, ya que el peso de la tela durante el verano, su resistencia que encallece los dedos, el sobrebordado que rompe la serie del bordado industrial, no hacen más que aumentar el placer siempre diferido pero también sostienen la fantasía de dominar el tiempo más allá de sus límites mientras se lo va volviendo de todos los días (Chiachio & Giannone bordan de 14 horas a 21 horas al compás los teleteatros Tormenta en el paraíso, El amor en la tercera edad, Las tontas no van al cielo, La rosa y el clavel, Niña moza y ahora ¡Xica da Silva!)

Gemelos monocigóticos sí pero, nada de padre y madre. Si Leo y Dani suelen posar para sus propias agujas en cuclillas y a la primitiva, o haciendo el bípedo completo que exigen las tapas de los magazines de moda o poniendo sólo el busto como para una estatua municipal, más a menudo posan  de acuerdo al modelo occidental en donde el dúo se asocia a la idea de sucesión como en esas series de retratos de parejas que suelen acompañar las escaleras de mármol en los palacios XlX. Solo que Leo&Dani&Piolín son un conjunto antiedípico. Ese salchicha que sabe hacer de dama de compañía imperial, bebé de carcaj o Cristo de pesebre apócrifo, no es un hijo sino el tercero necesario a toda pareja. Piolín es una figura extrafamiliar como aquellas que se encuentran en ese espacio fabuloso en donde transcurren los cuentos de hadas: el bosque, verdadera patria de los niños- ¡que voluptuosidad sentir en las espaldas las garras del águila que nos rapta para llevarnos al cielo, que nos engrillen los gitanos y nos obliguen a bailar, ver al lobo vestido de mujer! Por eso ha sido excluido de la letanía de la reproducción, para una alegre inmadurez sin fin: él no sale a pasear con la patota de patanes de razas belicosas a las que el paseador ata del mismo poste mientras ellos tiemblan de emoción en un conato de masoquismo, ni hace pis a reloj ni bien sortea el felpudo de entrada. De raza miniatura, cuando la miniatura está destinada a conservar aquello que se extingue, Piolín, con los ojitos luminosos, no cesa de decir a sus dos amores que por suerte no son sus padres: “que tedio desear a mamá y querer matar a papá cuando podemos divertirnos los tres como perros“. 

En un libro delicioso sobre los dúos de escritores, Escribir en colaboración, Michel Lafon y Benoît Peeters, reproducen los saludo que los hermanos Jules y Edmond Goncourt solían intercambiar con  Gustave Flaubert: “les estrecho las dos manos y les beso las cuatro mejillas” se despedía Flaubert, a lo que los Goncourt, respondían “Ponemos nuestra cuatro manos en las suyas, si entran”. De plagiar a los Goncourt, Leo y Dani deberían agregar al “si entran”, y si usted no se pincha. Rohayhu quiere decir “te quiero” en guaraní.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SOBRE HILOS, FLECHAZOS, FLORES Y CAPRICHOS DEL AMOR. Por Viviana Usubiaga, 2004

Se trata de una historia de amor. De puro amor[1], canturrean Leo Chiachio (Banfield, 1969) y Daniel Giannone (Córdoba, 1964) mientras aparean su arte. Cientos de hilos fueron seleccionados cuidadosamente como materia de las composiciones que los tienen como protagonistas. Ambos demuestran ser eximios coloristas que no temen traducir su oficio pictórico a los terrenos más secos del bordado. Se apropian de la técnica reservada antaño al género femenino y que sublimaba las fantasías de convento en manteles. Plasman las suyas en primera persona apoderándose de imaginarios diversos. Con sus semblantes falsean indistintamente iconografías religiosas, emblemas históricos o alegorías orientales. La constante es la dupla amorosa que emerge puntada a puntada.

Qué me importa haber sufrido / si ya tengo lo más bello / y me da felicidad.[2]

Sus chinitos son un ejemplo de cómo una técnica milenaria puede aprenderse exquisitamente en una vereda del barrio de Once. Bastó una lección de cinco minutos de un maestro ambulante para que L y D adquirieran la destreza en el manejo de las agujas-plumas del kit de bordado chino. Tecnología apropiada para occidentalizar las figurillas alegóricas de la abundancia y la fortuna y activar su promesa de buenaventura. Con sus sinuosos cuerpecitos cargan los canastos de alimentos y riquezas para que no falten en el hogar que los cobije. Visten orgullosos la bandera de la comunidad gay cuyos siete colores, duplicados en espejo, forman la paleta básica de las creaciones de L y D. Infantes tiernos y llenos de gracia flotan suspendidos en un prado invisible, lleno de flores de loto y otras especies extraídas impunemente de afiches publicitarios de la China revolucionaria.

Si soy algo lo debo a ti. / Mi único vicio eres tú / y necesito tenerte.[3]

‘Ya no escondo mis flores’, afirma D. Asume haber conjurado la vergüenza que le provocaban de niño las labores mariconas que le imponían en el colegio de monjas. Prolijos bordados que escondía una y otra vez en su portafolio de cuero. Ha vuelto a bordar de la mano de L, quien ha demostrado saber labrar cuerpos bellamente anónimos. En esta fusión de prácticas y deseos, los soportes surcados de las últimas producciones de L parecen haber sido sembrados con frondosas hebras. Al tiempo que los pétalos y colores de las pinturas de D han encontrado vacíos fértiles donde florecer. Alrededor de una misma tela, los tiempos aletargados de los pespuntes en compañía disparan las mentes hacia los rincones más gozosos. Imaginan situaciones, investigan, actúan, profanan imágenes para construir otras. A partir de autorretratos fotográficos personifican su propia serie de estampitas apócrifas.

El velo del fantasma del pasado / Cayendo deja todo inmaculado / Y se alza un viento tímido de amor.[4]

Los San Sebastianos hilados sobre un lienzo de jean se encadenan en una extensa genealogía icónica que podría unir, entre tantos otros, al San Sebastián de Andrea Mantegna, al de Guido Reni o al menos distante de Pablo Suárez. Conocido actualmente como el Santo Gay o la alegoría de la penetración, la imagen del santo sirvió desde el Renacimiento como medio para retratar el desnudo masculino. El mártir cristiano supo ser un joven oficial de la guardia pretoriana en el siglo III que fue condenado por sus creencias a morir atravesado por flechas. L y D reinventan la iconografía poblada de bellas anatomías viriles. Se plasman como efebos en éxtasis, maniatados a un caño del patio en lugar del árbol o pilar inmaculado. De sus cuerpos semidesnudos fluyen literales hilos de sangre. Si la hagiografía da cuenta del culto a San Sebastián contra la peste que se evidencia por el atributo de las flechas –tradicionalmente consideradas como transmisoras de plagas–, los filamentos de las flechas de esta escena parecen más bien enhebrar la mitología pagana del amor. La sensualidad martirizada de los mancebos se entrega al designio pasional de Cupido. Las líneas del bordado punto atrás, guardan gradaciones que exaltan el estudio de más flores copiadas de manuales de botánica. 

Quiero que sea un respiro / este mutuo amor.[5]

Atentos a las corrientes de ternura, las apariciones ocurren en cualquier parte. Como en el fotograma ampliado para el afiche de la película ‘El Santo de la Espada’ de Leopoldo Torre Nilson en la estación Uruguay del subte B. Sin el fondo del mapa de Sudamérica como excusa, se apoderan del coqueteo de los próceres. Poco importa si concierne al encuentro entre Bolívar y San Martín, Héctor Alterio y Alfredo Alcón o L y D. La historia se vuelve un melodrama. Sin duda se trata de una escena íntima entre dos hombres. Visten sus autorretratos con los uniformes e insignias correspondientes. En lugar de hilos de oro, sus atavíos en relieve son confeccionados con hilos Mouliné, material precioso en los tiempos que corren.    

Pues sin tus caprichos / yo qué haré.[6]

La técnica elegida no es caprichosa, sus procedimientos rituales guardan una carga libidinal significativa. Condensan la suavidad del trabajo paciente –como la grafía de una caricia– con la violencia de múltiples estocadas que desgarran para dejar rastro. Es el erotismo de pintar con agujas. La tela se desangra en colores textiles que se modulan con tijeras. La delicadeza del resultado contrasta con la rudeza minuciosa que se imprime en la piel de los ejecutantes. Como en un acto pasional, se necesita un tiempo de cicatrización para borrar del cuerpo las huellas de las herramientas.

La verdad es que a tu lado / es hermoso dar amor.[7]

Y así, violando el precepto del bordado solitario, ellos engendran lentamente sus propias imágenes de culto. Aun cuando parten del terreno doméstico, de la consumación de su vida juntos, sus obras no se agotan en un arte necesariamente intimista. Imprimen sensualidad sobre el catálogo imaginario universal. Atentan contra las reglas de la representación simbólica, las sofistican desde el saber competente de los sentimientos. En definitiva, cada una de sus piezas encierra en sí misma un tratado sobre el amor.

[1] Lucho Battisti, en disco homenaje a Mina.
[2] Roberto Carlos, ‘Amada Amante’.
[3] Raffaella Carrá, ‘Vuelve’.
[4] Lucho Battisti, Op.cit.
[5] Javiera, “Respiro”
[6] Carlo Massoni, “Sabato pomeriggio”.
[7] Roberto Carlos, Op. cit.

Publicaciones

CHIACHIO & GIANNONE: MONOBORDADO, Pasaje 17, 2016

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